S.I. Fiscal

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DELITO FISCAL: Compra de facturas electrónicas apócrifas

Fecha de elaboración: 06/08/2015

En fechas recientes, el Servicio de Administración Tributaria alertó a los contribuyentes, a través del comunicado de prensa No. 091 publicado en su página de Internet, acerca de una situación que se ha venido suscitando entre los pagadores de impuestos y que consiste en el ofrecimiento que les hacen ciertas empresas por medio del correo electrónico, de la venta de comprobantes para acreditar deducciones falsas con la finalidad, dice el comunicado, de engañar al fisco.

 

Señala la autoridad hacendaria que esas empresas ofrecen facturas supuestamente legales que comprueban gastos sin haberlos realizado efectivamente, es decir, simulan realizar operaciones y esta es una actividad sancionada por la ley.

 

La autoridad tributaria menciona que cuenta que tiene detectada a través de la cual se ofertan estos servicios, ilegales a todas luces, es "Gemsa Monterrey" a través del correo electrónico gemsacf@gmail.com, la cual, apunta el comunicado, ya está siendo investigada, así como a las personas que tienen una relación de negocios, comercial o en sociedad con ella.

 

Nos ha parecido interesante comentar lo señalado en este comunicado ya que este tipo de esquemas fraudulentos tienen consecuencias muy graves. Recordemos que de acuerdo con lo estipulado por el Código Fiscal de la Federación, comete delito de defraudación fiscal quién con uso de engaños o aprovechamiento de errores, omita total o parcialmente el pago de alguna contribución u obtenga un beneficio indebido con perjuicio del fisco federal.

 

Tanto el uso de documentos falsos como el utilizar datos falsos para acreditar o disminuir contribuciones clasifican como delitos de defraudación fiscal y serán sancionados con las penas siguientes:

 

I. Con prisión de tres meses a dos años, cuando el monto de lo defraudado no exceda de $1,369,930.00.

 

 

II. Con prisión de dos años a cinco años cuando el monto de lo defraudado exceda de $1,369,930.00 pero no de $2,054,890.00.

III. Con prisión de tres años a nueve años cuando el monto de lo defraudado fuere mayor de $2,054,890.00.

 

 

Cuando no se pueda determinar la cuantía de lo que se defraudó, la pena será de tres meses a seis años de prisión.

 

Asimismo, será sancionado con las mismas penas de defraudación fiscal quién consigne deducciones falsas en las declaraciones que se presenten para efectos fiscales.

 

Por otra parte, se debe tener en cuenta que a partir de las reformas fiscales de 2014, cuando la autoridad fiscal detecte que un contribuyente ha estado emitiendo comprobantes sin contar con los activos, personal, infraestructura o capacidad material, directa o indirectamente, para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar los bienes que amparan tales comprobantes, o bien, que dichos contribuyentes se encuentren no localizados, se presumirá la inexistencia de las operaciones amparadas en tales comprobantes.

 

Periódicamente se publica en el portal del SAT la lista con los nombres de los contribuyentes que realizan estas prácticas fraudulentas, con el propósito de informar a los particulares y quienes hayan dado efectos fiscales a los comprobantes expedidos por los contribuyentes incluidos en dicha lista, acrediten ante la propia autoridad que efectivamente adquirieron los bienes o recibieron los servicios amparados en los comprobantes por ellos expedidos, contando con un plazo de treinta días para ello, o bien procedan en el mismo plazo a corregir su situación fiscal mediante la declaración o declaraciones complementarias que correspondan.

 

En caso de no acreditar la efectiva prestación del servicio o adquisición de los bienes, o de no corregir la situación fiscal, la autoridad fiscal determinará el o los créditos fiscales que correspondan, además de que las operaciones amparadas en los comprobantes fiscales antes señalados se considerarán actos o contratos simulados para efectos de los delitos fiscales previstos en el Código Fiscal de la Federación.

 

Finalmente, nuestra recomendación es no hacer uso de ninguna práctica de este tipo, ya que lejos de ser una solución para los contribuyentes es un error de consecuencias muy graves. Si lo que se busca es la contribución justa y equitati va, se deben establecer planes inteligentes y eficaces en los negocios, utilizando estrategias fiscales dentro del marco legal regulatorio que permitan el cumplimiento oportuno y al menor costo posible.

 

Fundamento legal:

Artículos 69-B, 108 y 109 del CFF