S.I. Fiscal

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CONTABILIDAD ELECTRÓNICA: IMPORTANCIA DE LA INFORMACIÓN

Fecha de elaboración: 21/01/2015

A partir de la Reforma Fiscal 2014 y con el objetivo de ampliar las herramientas de fiscalización de la autoridad tributaria, para los contribuyentes nació la obligación de proporcionar  al SAT su contabilidad de manera electrónica. Desde ese momento ha sido un tema de lo más controvertido en el gremio contable ya que, si bien es cierto que es legítimo el derecho que tienen las autoridades fiscales de establecer estrategias para simplificar y automatizar sus procesos fiscalizadores, los contribuyentes, por su parte, consideran excesiva esta nueva obligación que lleva implícita una permanente vigilancia de sus operaciones.

 

Durante el lapso transcurrido desde la publicación de la obligación y su entrada en vigor, fueron publicadas las reglas relativas al alcance, términos y tiempos para su cumplimiento y, en base a ellas, los contribuyentes se han dado a la tarea de buscar e identificar el software contable más conveniente de acuerdo a sus necesidades y capacidades económicas que genere los archivos requeridos en formato XML y a resolver la complejidad de las adecuaciones en sus procesos internos  para poder cumplir con los requerimientos de la autoridad.

 

Sin embargo, el tecnológico no es el único ni el más importante aspecto que se debe cuidar respecto de la contabilidad electrónica. Es un hecho que las formas han cambiado y que la normatividad es más compleja, pero los procesos para obtener la información contable siguen siendo los mismos. La amplia gama de programas que hay en el mercado, que con solo dar un clic nos generan la información financiera que requerimos para efectos contables y fiscales, deben ser alimentados con la información analítica correcta, lo que conlleva una gran carga de responsabilidad y conocimiento por parte del Contador Público que la prepara.

 

En la generación de la información que se enviará a la autoridad se debe tener especial cuidado y atención ya que un manejo inadecuado puede reflejar indicios de inconsistencia fiscal e, inclusive, de incumplimiento en la misma materia.

 

Respecto del catálogo de cuentas, uno de los documentos requeridos por la autoridad, debemos recordar que más allá de la asociación de las cuentas contables con el código agrupador correspondiente, se debe cuidar la estructura y confección del mismo, ya que muchas veces de la mala planeación del catálogo depende la deficiente información financiera. Por lo tanto, de ser necesario, es recomendable llevar a cabo una evaluación de si el contribuyente está a tiempo de una reestructura en el catálogo.

 

También hay que tener en cuenta que la balanza de comprobación es un documento financiero muy generoso, que proporciona toda la información que el analista requiere inclusive cuando se presenta incompleta. Y que las disposiciones son claras cuando señalan que la balanza de comprobación debe reflejar los saldos de las cuentas que permitan identificar los impuestos por cobrar y por pagar, así como los impuestos trasladados efectivamente cobrados y los impuestos acreditables efectivamente pagados, que las cuentas de ingresos deberán distinguir las distintas tasas, cuotas y las actividades por las que no se deba pagar el impuesto y que la balanza de cierre del ejercicio debe incluir los ajustes que para efectos fiscales se registren, con lo que se estará poniendo a disposición de la autoridad  todos los elementos para que, en el ejercicio de sus facultades, pueda practicar una revisión electrónica de la información recibida.

 

De acuerdo con reglas de carácter general, se entiende que la información contable será aquella que se produce de acuerdo con el marco contable que aplique ordinariamente el contribuyente, o bien, el marco que esté obligado a aplicar por alguna disposición legal o normativa, entre otras las NIF, los USGAAP o las IFRS, y en general cualquier otro marco contable que aplique el contribuyente.

 

De lo anteriormente comentado se desprende nuestra RECOMENDACION de verificar la información financiera preparada para su envío al SAT con base en el debido conocimiento de la normatividad contable y  fiscal, así como de sistemas electrónicos.

 

Fundamento Legal:

Artículos 28, 30, 42, 69-B de CFF y 33 de RCFF, Reglas 2.8.1.4, 2.8.1.5 y 2.8.1.9 de RMF 2015