S.I. Fiscal

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RÉGIMEN DE INCORPORACIÓN FISCAL: Deducción de Inversiones

Fecha de elaboración: 09/09/2015

En las bases para el cálculo de la utilidad fiscal bimestral de los contribuyentes del Régimen de Incorporación Fiscal, establecidas en el artículo 111 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, queda determinado que a la totalidad de ingresos obtenidos en el bimestre se restarán las deducciones autorizadas en la Ley que sean estrictamente indispensables para la obtención de los ingresos del propio régimen, así como las erogaciones efectivamente realizadas en el mismo período para la adquisición de activos, gastos y cargos diferidos y la PTU pagada en el ejercicio, en términos del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.


Además, el sexto párrafo de la misma disposición señala que cuando las deducciones del período que corresponda sean mayores a los ingresos percibidos en el mismo, la diferencia resultante entre ambos conceptos se considerará deducible en los periodos siguientes.


Así entonces, podemos concluir que las deducciones que podrán restarse de los ingresos en cada bimestre para determinar el ISR del período, son las siguientes:


  1. Las deducciones autorizadas en la Ley que sean estrictamente indispensables para la obtención de los ingresos de este régimen, así como las erogaciones efectivamente realizadas en el mismo período para la adquisición de activos, gastos y cargos diferidos.
  2. La participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas pagada en el ejercicio.
  3. La diferencia entre los ingresos y las deducciones, cuando estas últimas sean mayores.


Es nuestra intención profundizar en el análisis de cada uno de estos conceptos de una forma sistemática, siendo este primer apunte el referente a la forma en que se pueden deducir las inversiones en el cálculo del ISR para este régimen.


En este análisis debemos mencionar que no hay disposición que vincule la obligación de deducir las inversiones conforme a la aplicación de un porciento máximo autorizado anual sobre el monto de las mismas, como si lo existe para otros regímenes.


En tal virtud, tendría que atenderse únicamente a lo establecido en la propia sección del Régimen de Incorporación Fiscal, que específicamente dispone en el noveno párrafo del citado artículo 111 que "Para la determinación del impuesto, los contribuyentes de esta Sección considerarán los ingresos cuando se cobren efectivamente y deducirán las erogaciones efectivamente realizadas en el ejercicio para la adquisición de activos fijos, gastos o cargos diferidos".


Dicho de otra forma, los contribuyentes del RIF no deben aplicar porcentajes de depreciación a sus inversiones sino que las deducirán cuando efectivamente las paguen en el ejercicio que corresponda.


En relación a los límites en la deducción de las inversiones establecidos en el artículo 36 de la Ley de ISR, nuestro análisis debe partir de mencionar que si bien dicho artículo pertenece a la Sección II del Capítulo II del Título II de ese ordenamiento, que regula a las persona morales, los capítulos que regulan otros regímenes, como por ejemplo el de las persona físicas con actividades empresariales y profesionales o el de las personas morales con fines no lucrativos, prevén en cada caso una referencia a la disposición que establece la limitante, lo cual permite que quede totalmente claro que les resulta aplicable, lo que no sucede en el Régimen de Incorporación Fiscal.


Además, el texto del noveno párrafo del artículo 111 otorga a las erogaciones efectivamente realizadas para la adquisición de activos fijos el tratamiento de un elemento independiente, no ligado a otros requisitos, por lo que se pudiera interpretar que no le aplica ningún límite al monto de la erogación.


Sin embargo, no debemos ignorar que las deducciones deben ser las autorizadas por la Ley, tal como lo señalan el quinto párrafo del multicitado artículo 111, considerando que los elementos a deducir mencionas anteriormente no son excluyentes uno del otro sino que deben aplicarse de manera integral.


En tal virtud se debe considerar que inclusive las inversiones en activo fijo se deducirán observando los requisitos que la Ley de ISR establece, en donde, de acuerdo con el artículo 28 de esa Ley, se señala que en el caso de automóviles y aviones, se podrán deducir en la proporción que representen del monto original de la inversión deducible a que se refiere el artículo 36 de la LISR, respecto del valor de adquisición de los mismos.


Este discernimiento nos lleva a concluir que, aun cuando no se encuentra expresamente señalado en las disposiciones del Régimen de Incorporación Fiscal, si resulta aplicable el límite en la deducción de las inversiones en automóviles para estos contribuyentes.


Fundamento Legal:

Artículos 27, 28 fracción II, 31, 36 y 111 de la LISR.