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REVISIONES ELECTRÓNICAS: NUEVO ESQUEMA DE FISCALIZACIÓN

Fecha de elaboración: 18/12/2015

Uno de los temas fiscales más novedosos es el de las revisiones o auditorías electrónicas, incorporado a nuestra legislación fiscal a partir de la reforma de 2014, a través del artículo 53B del Código Fiscal de la Federación, disposición que durante ese año fue prácticamente letra muerta, dada su estrecha relación con la obligatoriedad del envío de la contabilidad electrónica para el cruce de información con otros elementos tales como declaraciones y facturas electrónicas.


En el panorama actual de la economía nacional en donde las actividades comerciales de las empresas se sustentan en el apoyo de la tecnología de la información, la administración tributaria se propone ampliar sus canales de interacción con los contribuyentes y terceros con ellos relacionados, desarrollando servicios electrónicos que permitan una mayor amplitud en el desahogo de procedimientos de forma electrónica y remota, reduciendo los costos y cargas administrativas asociadas a esquemas de atención presencial.


En el marco de la Expo Feria 2015 Nuevos servicios digitales del SAT, llevada a cabo el pasado 16 de diciembre, Jorge Quiroz Téllez, funcionario del SAT y expositor del Taller de Auditorías Electrónicas, reconoció que la incursión en procesos de fiscalización electrónica se encuentra en una fase incipiente de lo que ya es una realidad, la facultad de la autoridad para realizar revisiones electrónicas sustentada en la inclusión de la fracción IX del artículo 42 del Código Fiscal de la Federación en la reforma fiscal de 2014, así como el envío de la contabilidad electrónica como un instrumento adicional a las fuentes de información en poder de la autoridad.


Ante este panorama, por revisiones electrónicas debemos entender los procesos de auditoría que consisten en la inspección de conceptos o rubros específicos a través de medios electrónicos, desde la notificación hasta la conclusión, cuyos antecedentes específicos pueden generarse automáticamente con la información que obra en las bases de datos del SAT y que pueden derivarse de las declaraciones presentadas, de facturas electrónicas o de la información proporcionada por terceros y otras dependencias.


Dado que las revisiones versarán sobre renglones o conceptos específicos que presentan inconsistencias o irregularidades en función de la información analizada y procesada por el SAT, el plazo para la fiscalización electrónica es muy reducido. Este plazo, así como el procedimiento en que se realizarán las revisiones electrónicas, se encuentra establecido en los artículos 53B y 53C del Código Fiscal de la Federación.


La forma en que la autoridad hará sabedores a los contribuyentes de los hechos será a través del envío de un oficio vía Buzón Tributario. El proceso de las revisiones electrónicas es el siguiente:


1.- Notificación de los hechos que deriven en la omisión de contribuciones y/o aprovechamientos o en la comisión de irregularidades a través de una resolución provisional, que en su caso contenga la preliquidación respectiva.


2.- En la misma resolución provisional se requerirá al contribuyente para que en un plazo de 15 días hábiles manifieste lo que a su derecho convenga y proporcione información y documentación que desvirtúen las irregularidades o compruebe el pago de las contribuciones o aprovechamientos consignados en la resolución parcial.


3.- Si el contribuyente acepta la preliquidación, podrá corregir su situación fiscal dentro del plazo señalado mediante el pago de las contribuciones y aprovechamientos omitidos y sus accesorios, así como una multa equivalente al 20% de las contribuciones omitidas.


4.- Si el contribuyente presenta una aclaración y aporta pruebas, la autoridad contará con un plazo de 10 días para valorarlas, y en caso de que hubiera algo adicional que aclarar, podrá emitir un segundo requerimiento de información, mismo que el contribuyente debe atender en un plazo de 10 días hábiles contados a partir de la notificación del segundo requerimiento.


5.- Pasado este plazo o si no hubiera un segundo requerimiento por parte del SAT, la autoridad tendrá 40 días para emitir una resolución y notificarla a través del buzón tributario.


6.-Cuando el contribuyente no aporte pruebas, ni manifieste lo que a su derecho convenga para desvirtuar los hechos u omisiones dentro del plazo establecido, o las aclaraciones que hace no satisfacen del todo la observación de la autoridad, la resolución provisional se volverá definitiva y las cantidades determinadas se harán efectivas mediante el procedimiento administrativo de ejecución.


7.- Cuando el contribuyente no cumpla dentro de los plazos otorgados para hacer valer lo que a su derecho convenga respecto de los hechos u omisiones dados a conocer durante el desarrollo de las facultades de comprobación, se perderá el derecho a realizarlo.


8.- Los actos y resoluciones, así como las promociones de los contribuyentes, se deben notificar y presentar en documentos digitales a través del buzón tributario.


En este sentido, a pesar de que la autoridad ha externado su compromiso de ser muy asertivos y precisos en las revisiones, lo cierto es que los contribuyentes tienen desventaja ante una auditoría a distancia y a través del anonimato del auditor.


Algunas de las desventajas que tendrán los contribuyentes ante las revisiones electrónicas son:

  • La marcada reducción del plazo para su defensa, en un proceso que deberá ser obligatoriamente vía electrónica.
  • En su caso, se tiene que garantizar o pagar un crédito fiscal en un plazo muy perentorio.
  • Si el contribuyente no cuenta con la FIEL o se encuentra revocada, no tendrá manera de presentar su defensa a través de medios electrónicos.
  • El único medio de interlocución y defensa será el Buzó Tributario.

En contraparte, el Servicio de Administración Tributaria tiene las siguientes ventajas:

  • No necesita agotar procesos tediosos y costosos de revisión.
  • La confronta de la información proporcionada en la contabilidad electrónica con otras fuentes de información en poder de la autoridad se harán mediante el uso de la tecnología.

Dado que el contribuyente tiene la carga de la prueba dentro de una revisión electrónica, nuestra recomendación es el análisis y revisión permanentes de la información que se procesa y entrega a la autoridad, así como la digitalización contratos, y demás documentos que soporten las operaciones comerciales dentro de las empresas.


Fundamento legal:

Artículos 17K, 42 fracción IX, 53B, 53C, 134 fracción I del CFF