S.I. Fiscal

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GASTOS NO DEDUCIBLES Y GASTOS QUE NO REUNEN REQUISIOS FISCALES

Fecha de elaboración: 04/02/2016

Dentro de las operaciones normales de las empresas, es común que se presente la necesidad de efectuar ciertos gastos que no reúnen requisitos fiscales para considerarlos deducibles, así como también de realizar erogaciones que la propia legislación fiscal no permite su deducción para efectos del Impuesto sobre la Renta y en consecuencia, tampoco permite el acreditamiento del IVA correspondiente a los mismos.


Sin embargo, es importante saber identificar y diferenciar un gasto no deducible de aquél que no reúne requisitos fiscales.


Los gastos no deducibles son aquéllos expresamente considerados por la normatividad fiscal como no indispensables para la realización de las operaciones de las empresas. La Ley del Impuesto sobre la Renta los especifica en su artículo 32, mientras que, por el contrario, en el artículo 31 señala los que si se consideran deducibles.


Por su parte, los gastos que no reúnen requisitos fiscales son aquéllos que en principio y por su naturaleza si son señalados como deducibles, pero que por alguna circunstancia no cumplen con los requisitos establecidos en el propio artículo 31 de la LISR para su deducibilidad, en el 29-A del CFF o en cualquier disposición fiscal.


En ambos supuestos esas erogaciones son contabilizados, por lo general, en la subcuenta No Deducibles, lo cual representa un problema en la correcta presentación de la información financiera, ya que en el ámbito estrictamente contable se debe atender a la naturaleza económica del gasto a efectuar para su registro, siendo irrelevante para estos efectos si son fiscalmente deducibles o no.


Además, también fiscalmente es necesario la correcta clasificación de estas partidas, ya que la subcuenta de gastos No deducibles forma parte de algunas fórmulas fiscales para la determinación del resultado fiscal de las empresas y de otros cálculos, como por ejemplo el de la Utilidad Fiscal Neta.


Asimismo, esta clasificación también puede favorecer el control administrativo dado que se permitirá reconocer las áreas de oportunidad en relación a las erogaciones que no reúnen requisitos fiscales.


Una forma práctica para llevar el control contable de las partidas comentadas, sería a través de cuentas de orden, lo cual permitiría identificar claramente las partidas que repercutirán en la utilidad para efectos fiscales, a la par que la información financiera no resulta afectada en su correcta presentación.


Fundamento legal:

Artículos 31 y 32 de la LISR.